Yo trabajo el 5% de lo que necesitas para alcanzar el éxito deportivo.
El 95% de tu éxito es físico y táctico. Es el trabajo que todos ven, el dominio de la táctica y el sudor que se da por hecho. Eso ya lo tienes.
Pero cuando el marcador aprieta, el cansancio nubla el juicio y el ruido externo ensordece, el físico deja de ser el factor determinante.
Ahí es donde emerge el 5% restante.
Es la capacidad de decidir con frialdad cuando los demás entran en pánico. Es la gestión emocional que separa a los buenos de los que levantan el trofeo.
No entreno tu cuerpo. Entreno la claridad que lo dirige. Entreno tu 5%.